La tecnología de vehículos autónomos continúa avanzando, y nuevas investigaciones del Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) indican que los vehículos totalmente autónomos pueden superar a los conductores humanos en ciertos escenarios de choque. Sin embargo, para el sector asegurador, los hallazgos también revelan un desafío importante: los sistemas actuales de reporte no ofrecen datos suficientemente consistentes para evaluar el riesgo a largo plazo.
El IIHS analizó choques que involucraron vehículos autónomos de nivel 4 de Waymo en ciudades como Phoenix, San Francisco, Los Ángeles y Austin. Tras estandarizar los reportes federales para compararlos con choques reportables por la policía en vehículos convencionales, los investigadores encontraron que la flota de Waymo experimentó una reducción del 68% en choques reportables por milla recorrida en comparación con conductores humanos. También se observaron tasas más bajas de choques con lesiones y colisiones de un solo vehículo.
A pesar de estos resultados, el estudio destaca que el sistema actual de recopilación de datos no permite monitorear adecuadamente una expansión a gran escala. Aunque Waymo reporta voluntariamente las millas recorridas, la mayoría de los desarrolladores de sistemas de conducción automatizada no lo hace. Sin datos de exposición confiables, aseguradoras, reguladores e investigadores no pueden medir con precisión la frecuencia de los choques ni comparar el desempeño de la seguridad entre los fabricantes.
Las exigencias del reporte también dificultan comparaciones significativas. Hasta hace poco, las empresas de vehículos automatizados debían reportar incidentes menores que los conductores humanos normalmente no reportarían. Los investigadores del IIHS dedicaron tiempo a eliminar registros duplicados, descartar eventos no relevantes e identificar choques que razonablemente habrían sido reportados por conductores humanos.
El estudio también subraya las diferencias entre los niveles de automatización. Mientras los vehículos de nivel 4 operan sin intervención humana dentro de áreas definidas, los sistemas de asistencia de nivel 2 aún requieren que los conductores permanezcan atentos. Esto implica consideraciones distintas de suscripción, especialmente por la distracción del conductor y la dependencia excesiva de la automatización.
A medida que la tecnología autónoma se expanda, las aseguradoras dependerán de reportes estandarizados y transparentes para evaluar las tendencias de las pérdidas, ajustar los modelos de precios y analizar las exposiciones de la responsabilidad. Según el IIHS, mejorar el sistema nacional de recopilación de datos será esencial para determinar si los beneficios de seguridad observados en las flotas autónomas pueden mantenerse a medida que su despliegue crezca.
