El riesgo geopolítico se está convirtiendo en un desafío de acumulación para las aseguradoras, además de ser un reto para el modelaje de riesgos. Los eventos recientes están poniendo a prueba las definiciones tradicionales de siniestros, ya que las pérdidas tienden a cruzar múltiples clases de negocio. Las dependencias entre sectores y regiones están cambiando la forma en que se acumulan los riesgos, generando exposiciones más complejas y difíciles de anticipar.
Según Willis Re, esta evolución exige que las aseguradoras reconsideren cómo estructuran sus modelos y cómo gestionan la acumulación de riesgos en un entorno global cada vez más interconectado. La presión por comprender estas nuevas dinámicas es clave para mantener la resiliencia del mercado y la capacidad de suscripción.
